Las encuestas afirman que ya no creemos en la palabra de nuestros gobernantes... 
Es tiempo de creer todas sus mentiras pues detrás de ellas se esconden grandes verdades ...
Es cierto que se esmeran en mentirnos para que les creamos. La "viveza para responder" hace a nuestros gobernantes irresponsables. Este aquí y ahora requiere creer, en cada uno de nosotros.  Esperar a que nos digan la verdad es nunca. Pasemos a la acción directa no-violenta, a trabajar en lo cotidiano para generar desde lo pequeño los cambios
 que necesitamos. El desafío es bancarnos este impasse, este vacío. Tolerar el miedo y seguir adelante haciéndonos valientes en construir una realidad justa, generosa, que nos incluya a todos. Hacernos responsables es recuperar nuestra "habilidad para responder" es volver a crear.
A cuatro años del comienzo de un nuevo milenio una forma de vida está muriendo y está naciendo otra ... El mundo no se murió.
Las aguas del río se están integrando con el mar.
Nos espera un milenio brillante, un horizonte vasto, amoroso.

 

El equilibrio organísmico está dado por una delicada relación dinámica, en conflicto entre dos fuerzas antagónicas. Permanecer y cambiar. Permanecer. Tal como las cosas se encuentran sin crecimiento ni transformación. De esta forma quedamos atados al pasado evitando la experiencia que todo cambio trae: Dolor ante la perdida y abandono de creencias para adaptarnos a una nueva realidad. Cambiar. Tendencia activa hacia la mutación. Generando condiciones de apertura a lo nuevo para experimentar, aprender, incorporando pautas esquemas diferentes de los habituales. La interacción de estas fuerzas garantiza la supervivencia del hombre y de cualquier sistema dando vida a este proceso energético llamado regulación organísmica. Hoy la calidad de esta relación es un estado de tensión y aturdimiento.
Por un lado las situaciones no cambian. Mi abuelo y yo seguimos reclamando por las mismas cosas: Salud, educación, equidad social. Y por otro lado cambios vertiginosos que favorecen a unos pocos: Edificios lujosos trepan al cielo, coches importados y colectivos cada vez mas grandes con caja automática de ruidos.  Ahora sabemos que pasaba con esos
 miles de containers que circulaban rigurosamente custodiados y eran descargados furtivamente en algún lugar. 
El tema es ponernos de acuerdo en cuales son las necesidades de todos. 
Para que permanezca lo necesario y cambie lo necesario.
Lo contrario -situación actual genera quiebre en la trama social ampliando distancias entre protegidos-desprotegidos, arriba-abajo, los que pueden acceder a una educación y los que no. El miedo nos hace permanecer inmóviles sin atrevernos a cambiar por falta de una  buena defensa y de soportes dentro y fuera de nosotros indispensables para este paso decisivo. 
El trabajo de autoconocimiento
 y crecimiento personal tiene sentido, trascendencia, solo si está enraizado en un contexto social; convocando sentimientos virtuosos que se cultivan trabajando en nuestras miserias cotidianas. Teniendo en cuenta los diferentes aspectos que intervienen: Social, político, económico, etc. Muchos quieren cambiar, salvarse mirando para arriba, apelando al marketing de la espiritualidad: Angeles, gnomos, luces que nos prometen convertirnos en dioses con un gesto de zapping celestial.
Las decisiones que toman unos pocos -nuestros representantes- tampoco tienen sentido 
si las mismas no consideran a cada uno de nosotros.
Para permanecer con vida, creando en el presente un futuro es necesario cambiar. 
De esto no hay duda, y también estar de acuerdo en la necesidad de estar todos incluidos.

Humana, demasiado humana". Así describe Garri Kasparov a su rival, el programa Deep Blue, que corre en una supercomputadora instalada detrás del escenario donde se juegan las magistrales partidas de ajedrez. 
Deep Blue suena a una mujer sensual y enigmática de un policial negro americano, o a una "fija" en la octava carrera de Palermo. Pura fantasía humana.
Me impactó la figura de Kasparov cansado, encorvado sobre el tablero, agarrándose la cara  con ambas manos, mientras enfrente, el operador que maneja el teclado con una pantalla portátil y Deep Blue, imperturbables.
¿Se acerca la máquina al arte de inventar humano?... ¿Los humanos nos estamos convirtiendo en máquinas?...
Metáfora que creamos afuera de nosotros. esa lucha entre lo humano e inhumano que somos adentro cada uno. 
En este aquí y ahora posmoderno, vacío existencial, el hombre se encuentra indefenso, sin cobertura. Se derrumban murallas, se globaliza- compacta- el mundo, es el fin de las utopías y los grandes relatos.
Para algunos es "el grado máximo de libertad", mientras otros quedan afuera del sistema en un mundo fragmentado... muerte.
Valores hedonistas nos impulsan a buscar la felicidad a cualquier precio.
El individualismo alimenta el "sin sentido" y la falta de solidaridad.
Por un lado Deep Blue brilla en la cima de la tecnología informática "humana".
Y por otro, muchas Deep Blue con forma humana "máquinas perfectas", "supercomputadoras" viven en este mundo mintiendo, mintiéndose, engañando, repitiendo una y otra vez los mismos errores, lastimando.
Todo esto, sin transpirar, sin cansarse, sin enojarse...imperturbables. Clones humanos. En este Big-Bang posmoderno surgirá un futuro inimaginable.
Nuestro desafío será mutar sin perder la humanidad.

EI "derecho de piso" es un impuesto que paga el novato, el que recién empieza, el "débil de experiencia". Implica someterse, aguantar, trabajar más por menos -flexibilidad- cualquier riesgo es posible. Miedo e inseguridad. Se instala la idea y el sentimiento de ser menos, inferior. El valor lo vas a adquirir después de sufrir esta experiencia autoritaria.
Está latente la promesa de acceder al "piso" y los "derechos",
"paraíso social". Y como gesto de autoafirmación de los derechos de piso", luego, puedes exigir el pago del mismo a otros -eslabones sometedor/sometido- la famosa "ley del gallinero", vigente hoy en todos los ámbitos. En el otro extremo aparece el "como si" estuviéramos en el paraíso. Hermosas chicas te interceptan... "tu has sido elegido" y tienes el "derecho gratuito" de recibir todo.
Subyace la idea de ser "especial", "único", "mejor", "superior". 
Por solo existir y sin esfuerzo alguno podes tener ... desde un coche 0 Km., descubrir tu vocación, una semana en la Isla
Margarita, lograr un cambio profundo en tu carácter, salvar tu matrimonio o Ilegar "a ser espiritual". 
Juego seductor, siempre engañoso, "gratuito". Atrae y engancha gente "sin costo". 
Inmediatamente descubrís la verdadera intención.... cobrarte todo. "Lo gratis sale caro".
Ahora propongo una tercera posibilidad. No es autoritaria, ni es gratis.
Ocurre cuando uno se hace cargo, "responsable de lo que dice, siente,
 piensa y hace. Bancar las consecuencias. Lo Ilamaría "estar dispuesto a pagar el "precio". Es poner lo que hace falta. Sostener la verdad no siempre es agradable. 
El tema pasa por entregarse, dar algo propio. Por ejemplo horas de sueño apacible para poder estudiar y formarse; paciencia y comprensión cuando un hijo lo necesita. Sacrificar una parte de nuestro ego para crear el "nosotros" en la pareja.
Poner el cuerpo aceptando lidiar con la angustia, el miedo y el dolor que
significa "trabajar" sobre nuestras zonas oscuras, miserias cotidianas y así después encontrarnos por fin con nuestra esencia, nuestro ser verdadero.
Ya pagamos muchos "derecho de piso", "derecho de democracia", "derecho de salud", "derecho de educación" "derecho de justicia". Esto no es un ensayo para luego vivir. 
Es la vida. Lo más valioso que tenemos. 
Demos nuestro apoyo al que está dispuesto a pagar el precio",
estudiando, trabajando para mejorar el planeta. 
El "crédito" es justo que sea para el que no tiene y lo necesita.

Corrupción no es "contacto",  no busca límites, invade, se mete en todas partes. Se descubre en sus excesos, lujuria subterránea. Seductora y complaciente con los vicios. Usa cualquier máscara social para conseguir ventajas; se trata de "tener contactos", 
saber a quienes hay que "tocar". La imaginación está al servicio del "todo vale".
Corrupción no es convivencia grupal, es patota. Se impone  por la fuerza; poder sobre otros; los compromisos no existen para ser respetados; la palabra no tiene valor  y la vida menos.
La impunidad sonríe. Todo permanece igual. Corrupción no es amor, no crea, es insensible:..mata. 
Contacto es la función que sintetiza la necesidad de unión y separación.
Contacto es encuentro, en el limite, intercambio, saciar una necesidad. Contacto es interdependencia, nutrirse, asimilar lo diferente,  poder con otros. 
Y así, ser capaces de resolver las dificultades cuando surgen.  Contacto es sensible,  sobre todo al dolor ajeno. Es cambio y transformación. 
"Contacto" es presencia humana.

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